|
Patxi Pérez Goñi: “Las tradiciones perduran si se ajustan a los tiempos; si no, se convierten en imposiciones”
Patxi Pérez Goñi, miembro del Alarde Mixto de Irún
Patxi Pérez Goñi, nacido en Irún el 13 de mayo de 1968, decidió incorporarse al Alarde Mixto a costa incluso de renunciar al destacado papel que desempeñaba en el Alarde Tradicional, donde era cabo de txirulitos. La pertenencia de su compañera en el desfile mixto le ayudó a apoyar la reivindicación de que las mujeres puedan participar en la fiesta popular en igualdad de condiciones que los hombres y no sólo en calidad de cantineras. Desfilar en el Alarde Mixto es para él una forma de expresar públicamente su compromiso a favor de la igualdad. Los Alardes de Irún y Hondarribia, en los que quienes defienden los desfiles tradicionales boicotean año tras año a quienes optan por los mixtos, se han convertido en focos de expresiones extremas de machismo y homofobia. Pero, sobre todo, las mujeres que desfilan en el Alarde mixto y los hombres que deciden acompañarlas en vez de quedarse con la opción más cómoda que representa el tradicional, son ya todo un símbolo de resistencia contra la discriminación. La trayectoria de Pérez Goñi, convencido de que para preservar una tradición no hace falta negar derechos, anima al optimismo, a un futuro marcado por la tolerancia y la convivencia .
¿Cómo tomaste la decisión de cambiarte al Alarde mixto?
Mi decisión fue tardía. Me incorporé al Alarde mixto a los 10 años de su inicio. Influye mucho si se tiene una persona cercana a ti desfilando en el mixto. En el Alarde Tradicional se vende que el Alarde mixto lo único que desea es reventar la fiesta; así lo creí yo. No es así, la mayoría de las mujeres que conozco deseaban participar en el Alarde desde pequeñas, cuando veían a sus padres. No querían esperar a que un día llamaran a su puerta y les tocara la lotería de ser cantineras. Han tenido que reprimirse durante años. También reconozco que a otras muchas mujeres no les apetece nada, pero tienen que respetar y apoyar como mujeres a las que sí quieren.
¿Cuál debe ser el equilibrio entre tradición e igualdad de derechos?
En mi opinión, el Alarde mixto también defiende la tradición. ¿Qué significa ser tradicionalista? Yo personalmente me considero tan tradicionalistas como ellos. El llamado alarde tradicional también ha modificado o añadido cosas a su gusto desde el conflicto. Las tradiciones perduran si se ajustan a los tiempos. Si no, se convierten en imposiciones.
¿El conflicto lastra la convivencia durante el resto del año?
Yo apenas he vivido las expresiones más duras, ya que me incorporé tarde. Pero hay gente que durante las fiestas no te saluda y el resto del año te tratan como si no hubiera pasado nada.
¿Se trata de un conflicto local o nos incumbe a toda la ciudadanía vasca?
Nos incumbe a todos. Con el ritmo de vida que llevamos sólo nos implicamos en lo que tenemos más cerca y los conflictos de los vecinos nos importan poco. Por ello, creo que son las instituciones las que tienen que mediar en estos asuntos. Echo en falta, sin duda, un posicionamiento más decidido por su parte. Si el Ararteko detecta un comportamiento socialmente inadecuado, en este caso en unas fiestas patronales, las instituciones son las que deberían de garantizar que eso no ocurra o buscar vías para solucionarlo.
¿Qué tipo de acciones de sensibilización se podrían hacer para fomentar la tolerancia y la igualdad?
Lo primero, el reconocimiento por parte de todos de los dos Alardes, de las dos sensibilidades. Si los dos Alardes se respetan, el entendimiento será mayor y se podrán tender puentes que en un futuro podrían confluir en un Alarde único.
¿Qué ocurre con las personas más jóvenes?
Están muy influenciadas por los adultos. Les obligan a posicionarse sin permitirles desarrollar su propio criterio. No olvidemos que es una fiesta muy familiar y lo normal es opinar como en casa.
¿Podemos considerar el Alarde mixto un ejemplo de compromiso público de los hombres a favor de la igualdad?
Desde luego. No puedo entender tener un compromiso en otros ámbitos de la vida y en este no. Quienes niegan que oponerse al Alarde mixto es una cuestión de machismo, que lean el diccionario. Más claro, agua.
Habéis nombrado por primera vez a una mujer como general.
La elección ha sido de forma natural, como con todos los Generales. Esta persona lleva años participando activamente en el Alarde y tras pasar por diferentes puestos de responsabilidad le ha llegado el turno de desempañar este cargo. No se ha buscado la noticia, ni que fuera mujer.
|